sábado, 17 de octubre de 2009

New Dark Ages



De repente una estruendosa voz nos despertó a las 5 de la mañana: Era una de Seguridad que empezó a gritarnos y a preguntarnos el porqué no estábamos en nuestras habitaciones. Claro que nosotros no eramos residentes así que nos echó a la calle y nos dijo que no podríamos volver a entrar en la residencia y que la próxima vez llamarían a la policía. Así que sin cama, muertos de frío y medio dormidos volvimos al Parking y nos acostamos en el coche que la verdad es que al ser tan grande resultaba bastante cómodo.

Sonó el despertador pero ninguno hizo acto de querer levantarse. Entonces apareció Andrés por la puerta y nos sacó a todos de nuestras camas. Lo siguiente que recuerdo son vestidos, pelucas y sets de maquillaje volando por todos lados. Teniamos que estar listos para el gran día. Mi disfraz solo tenía el Handicap de la peluca y las ojeras, pero Rosa se encargó de todo. El problema lo tuvo Andrés que necesitó algo así como 2 personas pintándole la cara y otra mas para asegurarse de que no se manchaba el traje. Pero como Javi y Oscar iban de ciudadano de Son Goku y de GerFerThrier respectivamente echaron una mano. La que si que iba muy guapa fue Claudia. Nos habíamos estado riendo de su traje con bolsas de basura, pero el resultado no pudo ser mejor. Así que salimos a la calle el gran hombre verde con su gran espada, las 2 Sailor Moons, Amelia, Trinity, una Gothic Lolita, L, y los restantes paisanos y con esas pintas fuimos recorriendo Barcelona hasta llegar al Salón.

Volvimos a la residencia esa mañana para recoger a Asli y luego nos dirigimos a los barrios residenciales para cumplir con la condición que habíamos prometido. La verdad es que era algo que tenía muy en mente y ahora por fin tenía la excusa y un lugar especial para hacerlo. Ya me enfrentaría a las consecuencias mas tarde. Volvimos por la tarde al coche y de ahí al Hostel en el que pasaríamos esa noche. Luego nos fuimos a la zona de Clubs pero estábamos tan destrozados del viaje y de no dormir que nos recogimos bastante pronto. Esa noche dormimos bastante bien y al abandonar la habitación al día siguiente vimos la gran Maratón que estaba teniendo lugar en la ciudad. El resto de la mañana la dedicamos a pasear por el centro y después de comer nos fuimos a Navy Pier, el puerto de Chicago que da al lago Michigan. Allí es donde están todas las tiendas de recuerdos y los sitios para pasear. La verdad es que fue una tarde muy agradable. Ya estábamos a punto de marcharnos por la noche cuando Stephen recibió una llamada.

1 comentario:

  1. claudia no solo iba guapa, iba imponente! xD

    se te olvido mencionar el batido de chocolate de rosa xDD

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