
Tenía 8 años el día en que conocí a mi primo Juan de 21. Era Verano de 1996 y como siempre en Murcia hacía calor, mucho calor. Por aquellos días nosotros estábamos realizando nuestra visita mensual a la casa de campo de mis abuelos en Lebor Alto, Totana, pero ese año tuvimos unos invitados muy especiales. Pero para introducirlos primero hablaré de mi abuelo, ese gran hombre al que apenas pude conocer 9 años y el cual tuvo unos 7 hermanos. Pues uno de ellos fue a Mexico a vivir y allí formó una gran familia con la que tenemos una gran relación a pesar de la distancia. Pues uno de los nietos del hermano de mi abuelo vino a visitarnos en aquella época ya que en penas unos meses se iba a casar con una cartagenera llamada Alicia. Así pues estuvieron residiendo en Lorca durante unos días y debido a la cercanía venían continuamente a mi casa de Campo a visitar a mis padres con quién entablaron una gran amistad. También visitaron a los demas miembros de la familia Alvarez, y mas tarde irían a Mazarrón a disfrutar de la Costa Mediterranea, pero a pesar de mi temprana edad tengo un vivo recuerdo de su visita pese a ser incapaz de recordar sus caras, sus voces o que cosas hicimos durante su visita a España. Lo único cierto es que a partir de entonces siempre se ha mantenido vivo el recuerdo de la visita del primo Juanito y de la prima Alicia.
Desperté temprano por la mañana. Los últimos días habían sido agotadores, mas que de costumbre pues preparar los Final Projects estaba suponiendo muchísimo trabajo. A las 9:30 Ondrej pasó a recogerme en el coche pues era Thanksgiving y estaba todo cerrado. Pasamos por su casa para recoger a Jana, desayunamos en el camino y llegamos a Boston a la 1, pero no fue hasta las 2:30 que pudimos dar con el Hotel donde los Checos se hospedarían. Salimos a comer pues andábamos bien hambrientos y luego decidimos recorrer la ciudad. Pero yo no quería llegar muy tarde a la casa donde me alojaba asi que a las 8 volvimos al Acomodation, recogí mi bolsa y me fui al Metro para coger el tren hasta Harvard. Una vez me bajé llamé por teléfono y me fueron indicando a traves de las calles de Cambridge hasta finalmente dar con la casa. Subi por el ascensor y al abrirse las puertas vi como mi primo Juan de Mexico se acercaba hasta mi, bastante congestionado el pobre, y me daba un gran abrazo. Luego entramos en su piso y allí saludé a Alicia quién se había venido desde Florida para pasar el Thanksgiving con su ex-marido. Pero aún me quedaba alguien por conocer.
Tenía 21 años el día que conocí a mi sobrino Lázaro de 8. Era Invierno de 2009 y como es bastante habitual en Boston hacía frío, mucho frío. Ahora lo que aprendí durante ese fin de semana creo que fue una de las experiencias mas motivadoras de toda mi vida. Juan y Alicia habían pasado gran parte de su vida enseñando en Harvard, pero aún con casi 40 años estaban llenos de ilusión de empezar otros proyectos. Fue entonces cuando entendí que si seguía viviendo mis estancias en el extranjero buscando la fiesta y no la experiencia intelectual posiblemente acabaría desaprovechando gran parte de mi estancia en los Estados Unidos. Estaba a punto de terminar mi primer semestre así que decidí acabarlo de la mejor manera posible y aprovechar al máximo mi segundo semestre. Volví a ver a Juanito en Diciembre, aunque el ya se mudaba a México y pues sería mi última oportunidad de verlo por mi zona. Luego ya vendría ese fantástico viaje a Londres con la mejor compañía posible y a finales de Enero empecé mis nuevas clases esta vez si con la motivación suficiente para hacer algo importante. Ahora lo único que tengo que hacer es tener un hijo para que cuando vuelva a ver a Lázaro en 2022 él pueda conocer a su primo y así se pueda continuar la tradición.
es el ciiiclooooo sin fiiiinnnnnnn k lo envueeelve toooooddooooo (8) xDD
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