viernes, 20 de noviembre de 2009

If I’m Not Back Again This Time Tomorrow



A Yasmina la conocí 3 veces. La primera de ellas debió de ser en Jesús María, pero ni ella ni yo recordamos ese momento. La segunda, al igual que Fátima fue a la salida del Maristas en el paseo del Malecón, y al igual que Fátima ella no recuerda ese momento. Y finalmente Aquella primera noche en la que salí con ellos y de la que ya si tuvo constancia entre otras cosas porque fue mi padre el que la acercó a su casa. A partir de ahi yo me convertí para ella en uno mas de los amigos de su novio. Hablábamos de vez en cuando, nos caíamos bien pero poco mas. Sin embargo fue durante aquel botelleo enfrente del Museo de la ciencia, cosa de mes y medio después de conocernos, cuando empezó la confianza que hoy en día nos tenemos, por llamarlo de alguna manera. Resulta que Mario y Dani se habían marchado a ver si podían subirse al tejado del museo mientras Yasmina y yo nos quedábamos guardando las cosas. Entonces, pese al ciego que tenía en ese momento, me percaté de que Yasmina estaba sentada en mitad del suelo asi que me acerqué a ella y le pregunté "¿Me puedo sentar?" a lo que ella afirmó. Pero para poder ponerme a su lado primero tenía que abrir la puerta invisible que nos separaba. Así empezó todo. Luego empezamos a hablar y descubrimos la cantidad de cosas que teníamos en común. De ahi que nos convertimos en "hermanos" y de ahi que yo dejé de ser el amigo de su novio y ella la novia de mi amigo.

Como ya dije en un post anterior, Fátima era la mejor amiga de Yasmina, pero también su mayor apoyo dentro del grupo. También es verdad que nosotros eramos aún muy críos para la ya futura licenciada en pedagogía, pero aún así creo que disfrutó de esos tiempos locos pese a chocar continuamente con el que era el mejor amigo de su novio. Por otro lado yo siempre estuve allí para ayudarla pues conforme pasaba el tiempo lo que había empezado como una tontería en una noche de Diciembre se fue consolidando hasta el punto de que Yasmina dejó de ser mi amiga para convertirse realmente en mi hermanita mayor. Ella siempre ha sido una muy buena consejera para mi y pese a las empanadas mentales que yo tenía por aquella época, siempre buscaba un hueco para perder parte de su tiempo escuchando mis dudas existenciales de adolescente. También tuvimos nuestras tardes de recorrer la ciudad e ir a tomarnos un café y la verdad es que las aprecio mucho. Ella me hizo ver que las cosas siempre tienen mas soluciones de las que en un principio parecen, y sus consejos siempre me ayudaron y mucho para arreglar mas de un asuntillo.

Sin embargo Yasmina nunca terminó de encontrarse completamente integrada en el grupo, y es que pese a convertirse en una gran amiga mía, ser la inseparable de Mario y Fátima y llevarse bien con el resto del grupo, ella pertenecía a otra generación y habían ciertas diferencias insalvables que le afectaban en mayor o menor medida. Sin embargo los ratos que pasábamos con Mario y Fátima fueron muy dulces y creo que se deberían haber repetido mas a menudo pese a que siempre habían otros eventos que de algún modo lo impedían. Una vez entré en la Universidad empecé a entenderla pues mi estilo de vida cambió radicalmente. Sin embargo me siento muy feliz de haberla conocido en aquellos momentos y de haber vivido con ella tantas y tantas cosas buenas que hoy en día nos gusta recordar con cierta nostalgia y con mucho cariño. Yasmina siempre fue como la hermanita mayor del grupo que siempre cuidó de nosotros pese a que no eramos "su grupo" y eso se merece mucho respeto hacia su persona pues Yasmina es de ese tipo de gente que no puede evitar ayudar, y si no que se lo pregunten a esa chica a la que conocimos en Nochevieja y en cuya casa pasamos unas horas mientras ella yacía borracha perdida en la cama. En fin, nada mas por hoy. La próxima actualización es para el dueño de la que fue nuestra casa/picadero/bodega favorita.

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