
Conoci a Fátima una tarde de Noviembre. Salíamos de clase a las 14:30 y nos reuníamos en el Paseo del Malecón justo en frente del colegio como de costumbre, salvo que aquel día ella había llegado para reunirse con su por aquel entonces novio, Dani. Pero de esta primera vez solo yo me acuerdo. Oficialmente nos conocimos aquella tarde de Diciembre que mas tarde sería recordada como el día en el que yo nací, aunque para mi siempre será el día que yo empecé a ser lo que soy hoy. Por aquel entonces Fatima era un puro torbellino. No había nada ni nadie que le parara los pies, arrasaba con todo y se comía el mundo con patatas. Tal vez es por eso que conocía a toda Murcia y es que era imposible andar con ella por la Gran Vía sin que se parase a cada minuto para saludar a gente. Tal vez fue por su forma de ser que entablamos una gran amistad en muy poco tiempo y pese a que la conocí por ser la novia de Dani, no pasó mucho tiempo hasta que se convirtió en una gran amiga. Lo cierto es que aunque ella era una chica a la que le encantaba salir de fiesta y estar con los amigos, también poseía un sentido de la responsabilidad y de la lealtad muy grande, características que compartía conmigo y que nos hacían frenar en mas de una ocasión las ideas dislocadas de algunos de los del grupo.
Pero nuestra amistad no tardó en darnos mas de un quebradero de cabeza y el principal causante ya os lo podéis imaginar. Ni ella ni yo eramos fumadores por aquella época, pero cuando nos juntábamos solíamos buscar nuestro momento para fumarnos un cigarro y hablar de cómo había ido la semana. Puedo entender a día de hoy que esas situaciones pudieran parecer un poco sospechosas, pero nada mas lejos de la realidad lo único que necesitábamos era nuestro paréntesis a la semana para ponernos al día. Por suerte Yasmina lo solucionó todo, y es que si Fatima era buena por separado, cuando se juntaba con su amiga del alma formaban un dúo imparable. También era la mejor amiga de Mario, aunque muchas cosas cambiaron durante aquella época, sin embargo el vínculo que les unía siempre fue muy fuerte. Recuerdo que era ella la que siempre levantaba el ánimo y si alguien estaba de bajón siempre podía contar con sus consejos y con su ayuda, pues Fátima era de ese tipo de personas que no cambiaban el mundo, cambiaban a las personas pero siempre para mejor. Mario y yo podremos parecer unos egoístas pero depositábamos nuestras esperanzas en ella para evitar que ciertas personas tomaran un mal camino.
Fátima era algo asi como la luz en el grupo, la vida que todos necesitábamos y la amiga a la que todos queríamos. Era ese remolino imparable que siempre quería hacer mas aún. Por suerte desde que la conocí pude vivir muchos momentos con ella que me ayudaron a seguir adelante. Tal vez lo que mas echo de menos ahora mismo sean nuestras escapadas pero lo cierto es que comprtí con ella algunos de los mejores momentos de aquella época y eso siempre lo tendré muy presente. Pero el tiempo hizo mella en los dos y nos cambió mucho. Aún asi aquella época de juventud será dificil de olvidar y eso es lo que importa. Scout incombustible, aprendí mucho de su filosofía de vida y tengo mucho por lo que estarle agradecido. Por suerte nuestras vidas siguieron paralelas un poco mas, pero como ya he dicho en otras ocasiones, esa parte corresponde a capitulos venideros. Saliendome un poco de la entrada quiero informar a mis lectores de una cosa. A partir de ahora las actualizaciones de personajes serán mucho mas frecuentes que las de mi diario en U.S.A. Puesto que estoy en la recta final del semestre ya no me pasaran cosas tan interesantes tan a menudo (o si) pero prefiero darle prioridad a este proyecto de ilustraciones asi que en breve podreis ver la proxima actualización de la Season 1 dedicada a un "entrañable" pelirrojo. Sigan atentos.
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