
Cuando abri la puerta del aula mis compañeros ya estaban sentados oyendo la presentación del profesor de color. Todo era nuevo otra vez y todo iba a cambiar de nuevo. Pero por el momento solo podía ver caras conocidas. Tan solo un chico con aire despistado y una chica de pelo rizado me resultaban extraños. El profesor siguió hablando mientras yo me sentaba cerca en una de las mesas y saludaba discretamente a todos mis amigos: Claudia, Jesus, Maria, Belu, Bea... Pero ellos no volverían a ser mis compañeros, pues si había asistido a esa presentación había sido solamente para verlos a todos antes de empezar con mi nueva etapa. Asi pues el profesor estuvo hablando por mas de una hora, lo cual se me hizo eterno, y cuando finalmente terminó con su discurso nos levantamos y tuvimos la oportunidad de hablar entre nosotros. También de saludar al resto e la gente: Román, Antonio, Verdejo, Alex... Se me hacía muy extraño pensar que ya no serían mis compañeros. Asi pues estaba hablando con Claudia para que me acompañara a la presentación de la tarde cuando la desconocida de pelo rizado se nos acercó. Como Claudia es mas extrovertida para estas cosas enseguida entabló conversación con ella. Yo me limité a analizarla de arriba a abajo y concluí "Está como una cabra". La chica venía de Zaragoza. Se llamaba Leyre.
Sali del cuarto y decidí salir por donde había entrado. No era una orgía lo que yo buscaba, no en ese momento. Pero la gente ocupaba hasta el mas minimo resquicio de la casa y la cerveza salpicaba por todos lados. Finalmente logré salir y fuera me encontré a gente a la que dificilmente reconocí así que decidí volver a la casa en donde todos, por suerte, me estaban esperando. Me tomé con Cristina un chupinazo de Jack Daniels antes de salir y una vez fuera nos dirigimos al coche donde Andrea nos esperaba. Nunca había estado en una fiesta en Amherst College asi que no sabia lo que esperar, pero fue mucho mejor de lo que me pensaba. Alcohol gratis, buena musica y espacio para respirar. Y aunque lo cierto era que los Amherst Kids apestaban a riqueza y snobismo, pasamos una noche muy agradable. en Hitchcock, que asi se llamaba el Dorm. También el poder disfrutar de la compañía de Cristina fue algo muy alentador y que echaría mucho de menos pues en cuanto se fuera volvería a sufrir a los americanitos y su triste manera de hacer fiestas. Por otro lado ya había comenzado mis clases, pero extrañamente el weekend no me habían mandado assignments asi que aún tenía tiempo de tomarme las cosas con calma. Los problemas ya llegarían mas adelante.
Cuando entramos en el aula Claudia y yo ya había gente esperando. A algunos como a Jose, Choto, Jorge, Cristina o Carmen ya los conocía. Los demas me sonaban de vista y evidentemente de las fiestas pero lo cierto es que no había tenido mucho trato con ellos. Entonces entró la profesora de dibujo, nos reunió junto a su armario y nos enseñó diversos ejemplos de los trabajos que desarrolaríamos durante el curso. En principio se veía muy bien, pero en Artes ya se sabe que nunca te puedes fiar de una clase solo por el titulo. Una vez terminado con lo meramente academico empezó a hablarnos de los programas de intercambio, pues ella era la encargada de Relaciones internacionales. Empezó por la Seneca, luego la Erasmus, y finalmente nombró el programa de intercambio con Estados Unidos. Entonces yo le di un leve codazo a Claudia y le susurré con absoluta seguridad:"Alli es donde me voy a ir yo el año que viene"
Faltan 25 días
No hay comentarios:
Publicar un comentario