
Michael Jackson había muerto. Así amaneció toda España aquella mañana de Junio. Acabadas las hogueras de San Juan y con un cebollazo del quince no me podía permitir parar ni un minuto. Aunque esa noche ya tenía cena de clase y tenía que estar presentable para entonces. Sin embargo esa noche no fue el fiestón que muchos merecíamos y aunque me sirvió para despedirme de gente a la que no vería en muchísimo tiempo lo cierto es que a las 3 de la mañana ya caminaba junto a Mario de vuelta a casa. Todo lo contrario sucedió al día siguiente cuando a las 12 de la noche aparecí en casa de Yasmina y al momento llegaron Mario y Fátima para celebrar el cumpleaños de ésta. Esa noche sin embargo fui yo el que se tuvo que marchar por exceso de trabajo pero sin embargo fue una velada muy satisfactoria. Conforme llegamos a la gasolinera de mariano Rojas se nos unieron viejos amigos y conocidos. Así llegó Pepe quejándose del trafico, Jokin en su pequeño coche petado de gente y algo mas tarde el gran Ferrer, que al igual que nos pasaba a muchos, se había quedado hasta muy tarde hincando los codos. Pero ese era el momento perfecto para echar una cana al aire y contarnos de nuestros planes futuros, pues el que mas y el que menos, en nuestras cabezas ya se dibujaba el comienzo de nuevas experiencias, aunque creo que ninguna sería tan temeraria como la mía. Tan solo Fátima tenía pensado el salir del país.
Me sorprendió verla aparecer por la puerta. Iba con Javi. Muy seria. Yo también estaba de mal humor, estaba claro que ella había tenido la culpa y era una fea. También estaba claro que yo me había impacientado mas de la cuenta y era un tonto. Pero tal vez el Estrés de final de curso fuera el auténtico culpable de todo eso. Llegó para devolverme algunos DVD's que me debía. No hablamos mucho. Tan solo me insinuó que si deberíamos despedirnos ya y que si no nos volveríamos a ver en todo el verano. En ese momento me entró un vértigo terrible, no por la barbaridad que acababa de soltar pues aún quedaban dos meses, sino por la sensación de vació que me quedaría al marcharme sin gente tan maravillosa como ella. Yo, muy serio, le respondí que no se libraría ten fácilmente de mi. Los acompañé a la puerta y los vi marchar. Estaba claro que ese verano lo íbamos a aprovechar al máximo. Tenía grandes planes y sabía que ella me acompañaría al fin del mundo... Siempre y cuando no hiciera lo que había echo el año pasado. Siempre y cuando no se fuera un mes entero a visitar a su familia en Chiclana.
Bubble Bathio Mustachio Bashio. Como llevar bigote era requisito, le pedí a Sophia que me dibujara uno. Si hubiese ocurrido 2 meses atrás no habría sido necesario, pero en esos momentos ya no tenía mi atractiva barbita. Cuando había dejado Murcia había decidido que tenía que cambiar ciertas cosas, y si eso venía acompañado de un cambio físico pues mejor. A fin de cuentas la barbita me recordaba a ella en cierta manera. La noche fue bastante buena, para tratarse de una fiesta americana claro está, había chicas en bikini bailando, mucha gente y mucho ambiente, pero hasta las dos. Después me encontré a Hannah con la que hacía mucho que no quedaba y acabamos viendo a los Monthy Python apretados en una de las habitaciones de Enfield. Con suerte empezaría a hacer calor en breve y eso me recargaría las pilas. Al menos así esperaba yo. Pero ese Sábado volvió a hacer frió. Susana y yo estábamos esperando en la parada del bus hasta que finalmente apareció una chica de aspecto extrovertido y con un fular Rosa. Abrazó a Susana y a mi me dio dos besos como es costumbre. Claro como es costumbre en nuestro país pues ella era de Barcelona. Había sido compañera de Susana el semestre pasado y yo cansado de mi reclusión en Hampshire le había pedido conocerla. Y bastó solo una hora para darme cuenta de que ella precisamente era lo que necesitaba. Volver a sentirme como en casa a pesar de estar tan lejos. Si las cosas salían como yo esperaba, el semestre podría terminar muy bien. Cuando salimos del restaurante fuimos a su casa. Ella estaba de estudiante y T.A. (Teacher Assistant) en Amherst College, el colegio de los ricos. Justo cuando llegamos nos habló del otro T.A., un chico que al igual que yo estaba desesperado por hacer algo mas los fines de semana que tomar te y acabar en la calle a las 2 de la mañana. María llamó a su puerta y salió un chaval delgado con el ceño fruncido.
-Alberto, mira te presento a Alberto, es de Chiclana.
Me sorprendió verla aparecer por la puerta. Iba con Javi. Muy seria. Yo también estaba de mal humor, estaba claro que ella había tenido la culpa y era una fea. También estaba claro que yo me había impacientado mas de la cuenta y era un tonto. Pero tal vez el Estrés de final de curso fuera el auténtico culpable de todo eso. Llegó para devolverme algunos DVD's que me debía. No hablamos mucho. Tan solo me insinuó que si deberíamos despedirnos ya y que si no nos volveríamos a ver en todo el verano. En ese momento me entró un vértigo terrible, no por la barbaridad que acababa de soltar pues aún quedaban dos meses, sino por la sensación de vació que me quedaría al marcharme sin gente tan maravillosa como ella. Yo, muy serio, le respondí que no se libraría ten fácilmente de mi. Los acompañé a la puerta y los vi marchar. Estaba claro que ese verano lo íbamos a aprovechar al máximo. Tenía grandes planes y sabía que ella me acompañaría al fin del mundo... Siempre y cuando no hiciera lo que había echo el año pasado. Siempre y cuando no se fuera un mes entero a visitar a su familia en Chiclana.
Bubble Bathio Mustachio Bashio. Como llevar bigote era requisito, le pedí a Sophia que me dibujara uno. Si hubiese ocurrido 2 meses atrás no habría sido necesario, pero en esos momentos ya no tenía mi atractiva barbita. Cuando había dejado Murcia había decidido que tenía que cambiar ciertas cosas, y si eso venía acompañado de un cambio físico pues mejor. A fin de cuentas la barbita me recordaba a ella en cierta manera. La noche fue bastante buena, para tratarse de una fiesta americana claro está, había chicas en bikini bailando, mucha gente y mucho ambiente, pero hasta las dos. Después me encontré a Hannah con la que hacía mucho que no quedaba y acabamos viendo a los Monthy Python apretados en una de las habitaciones de Enfield. Con suerte empezaría a hacer calor en breve y eso me recargaría las pilas. Al menos así esperaba yo. Pero ese Sábado volvió a hacer frió. Susana y yo estábamos esperando en la parada del bus hasta que finalmente apareció una chica de aspecto extrovertido y con un fular Rosa. Abrazó a Susana y a mi me dio dos besos como es costumbre. Claro como es costumbre en nuestro país pues ella era de Barcelona. Había sido compañera de Susana el semestre pasado y yo cansado de mi reclusión en Hampshire le había pedido conocerla. Y bastó solo una hora para darme cuenta de que ella precisamente era lo que necesitaba. Volver a sentirme como en casa a pesar de estar tan lejos. Si las cosas salían como yo esperaba, el semestre podría terminar muy bien. Cuando salimos del restaurante fuimos a su casa. Ella estaba de estudiante y T.A. (Teacher Assistant) en Amherst College, el colegio de los ricos. Justo cuando llegamos nos habló del otro T.A., un chico que al igual que yo estaba desesperado por hacer algo mas los fines de semana que tomar te y acabar en la calle a las 2 de la mañana. María llamó a su puerta y salió un chaval delgado con el ceño fruncido.
-Alberto, mira te presento a Alberto, es de Chiclana.
Faltan 15 días
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