
Se había ido solo hacía una hora pero me sentía increíblemente liberado a la vez que desconfiado. Ahora que después de dos años había compartido tantas cosas con esa persona sentía que ya estaba en paz para marcharme a los Estados Unidos. Pero no tenía mucho tiempo así que salí de casa, fui andando deprisa y justo cuando estaba a punto de llegar al Bosque Animado me encontré con Fátima, la única persona con la que no quería cruzarme en ese momento pues había quedado con Yasmina para terminar de prepararle el regalo de despedida a esta. Pero conseguí evadirla y pude reunirme con mi hermanita sin problemas. Una vez juntos volvimos al lugar donde oficialmente habíamos quedado todos y ésta vez si saludé a Fátima como se merecía. Pepe y Ferrer ya se encontraban allí esperando a la par que otros amigos y conocidos. Había pasado muchos años desde la última vez que yo había visto a algunos de ellos pero lo cierto es que a lo largo de la noche el tiempo pareció detenerse lo suficiente para que pudiéramos ponernos al día de todo. Había ausencias muy significativas, pero sin duda la mas importante fue la de Mario aún por tierras gallegas. Una vez salimos de cenar nos fuimos a Lanzelot a disfrutar de nuestro descuento y allí se nos unieron Antonio y Jokin. Cerraron pronto asi que nos quedamos en el exterior mientras Jokin pinchaba algo de música en su coche. Esa era la noche de Fátima, no la mía. Por una vez el no ser el pobre moribundo me alivió, aunque claro está mi despedida con mis viejos amigos también fue especial. Sin embargo para mi ese momento no fue una despedida, mas bien un saludo. Después de tres años me había dado cuenta que todo el esfuerzo que había hecho por superar la depresión que había destrozado mi vida estaba devolviéndome lo que me había quitado. Y estaba dispuesto a aprovechar esta oportunidad al máximo.
No se cuantas veces nos dijimos adiós en dos horas. Ya no estábamos borrachos, pero tal vez el cansancio que llevábamos encima y que eran las 7 de la mañana nos había dejado un poco tocados. Pero lo cierto en que en dos horas hablamos de tantas cosas. Un año juntos y parecía que nos había faltado tiempo. Pero finalmente Jesús se alejó y Claudia y yo marchamos a mi casa. Fue pocas horas después cuando ella se marchó. No le había dicho a nadie el día real de mi partida pero estaba claro que ya no me quedaba mucho. Claudia empezó a ponerse sentimental asi que la abracé. Apenas la había abrazado en esos dos años y me resultaba muy extraño pese a la confianza que nos teníamos, pero ese era un buen momento para romper la norma. Cuando terminamos nos sonreímos y ella se metió en el ascensor. Justo antes de que se cerraran las puertas le dije "Nos veremos antes de lo que te imaginas" y ella me miró con cara de desconfianza. Lo que no sabía es que a veces a mi me gustaba manipular un poco la información. Esa tarde fui a la casa de Yasmina como había estado haciendo durante casi toda la semana. Pero esta vez no venía a verla a ella. Venía a ver a Mario. Nos pusimos a ver fotos de nuestros días rebeldes. Allí aparecieron Ferrer y sus melenas, Pepe y su inocencia, Jokin y su gaita y otra gran cantidad de personajes que ya eran solo un recuerdo. Entonces Mario dijo que se tuvo que ir y fue cuando se dio cuenta de que ya no me iba a ver mas en mucho tiempo. Me deseó suerte con una sonrisa y finalmente se marchó. Ya estaba hecho, ya me había despedido de todo el mundo. Ya era libre para cruzar el charco.
Y encima se me abrió la muñeca. El frío me estaba matando por aquel entonces. Una deuda de 1200$ por culpa de la mala gestión de mi seguro médico me estaba jodiendo la vida. La resistencia por parte de la Universidad de Murcia para convalidarme las notas que me iban a dar en Hampshire me estaba llevando por el camino de la amargura. El ver como todos tenían grandes planes para el Break no ayudaba. Encima las fiestas me estaban empezando a asquear con tanto niñato, el College y sus estupideces iban a llevarme a la desesperación. Los trabajos me estaban quitando el sueño y para colmo me iba a quedar una semana aislado en mi habitación. Vale que en dos semanas mis padres vendrían para sacarme de allí, pero eso no era suficiente. Si al menos tuviera el gimnasio, pero con la mano vendada poco podía hacer. No, si quería empezar a solucionar las cosas tendría que hacerlas yo mismo, y en América no podía hacer mas. Solo había una solución: tenía que volver a España lo antes posible. Ademas estaba todavía el Erasmus pendiente así que si regresaba me quedaría mucho mas tranquilo. Si, esa era la mejor opción. Tenía que salir de aquí, quería salir de aquí. Tenía que regresar y lo antes posible. ¡Tenía que Volver!
Faltan 9 días
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